Narcocorrido en el Congreso de Michoacán: un episodio que reaviva la compleja relación con la narcocultura
El pasado miércoles 10 de junio de 2026, el salón del Pleno del Congreso de Michoacán fue escenario de una interpretación poco común para un recinto legislativo: el diputado y presidente de la Mesa Directiva, Baltazar Gaona García, cantó el narcocorrido “Se les peló Baltazar”, acompañado por la banda Carnavalito, originaria de Tarímbaro.
La presentación formó parte de una celebración por el Día del Padre dirigida a los trabajadores del Congreso, que incluyó además una comida en el patio central del recinto. Sin embargo, la elección de esta pieza musical generó atención y cuestionamientos debido a su contenido y antecedentes.
“Se les peló Baltazar” es un corrido dedicado a Baltazar Díaz Vega, conocido como “El Balta”, identificado por diversos medios como uno de los primeros socios de Ismael “El Mayo” Zambada, fundador del Cártel de Sinaloa. La canción narra la historia de un personaje perseguido por autoridades federales que logra evadir la captura, un relato que forma parte de la llamada narcocultura mexicana, donde los corridos han servido durante décadas para contar historias vinculadas al narcotráfico.
Publicaciones como Infobae (13 de diciembre de 2023), Síntesis (2 de mayo de 2026) y Debate han documentado la trayectoria de Díaz Vega y la notoriedad que alcanzó a través de este corrido, que incluso ha trascendido a la cultura popular. La coincidencia del nombre del diputado con el protagonista de la canción añade un matiz particular a la interpretación.
Hasta el cierre de esta edición, no se ha emitido ninguna explicación pública por parte del legislador o del Congreso de Michoacán sobre la elección de esta pieza musical ni sobre el uso del salón de plenos para actividades festivas de este tipo. Tampoco existe un posicionamiento oficial respecto a la interpretación de una canción vinculada a un personaje histórico del narcotráfico.
Este episodio ocurre en un contexto donde Michoacán enfrenta retos significativos en materia de seguridad, con fenómenos recurrentes como homicidios dolosos, desapariciones, desplazamientos forzados y disputas territoriales asociadas a organizaciones criminales, especialmente en regiones como Tierra Caliente, la Costa y parte del Bajío michoacano.
Cabe recordar que en mayo de 2025, el Congreso de Michoacán tipificó como delito la apología de actos ilícitos, prohibiendo expresamente los narcocorridos en eventos públicos, una medida que busca limitar la glorificación de la violencia y el crimen organizado.
La escena del miércoles pasado, en un espacio destinado a debates parlamentarios y decisiones legislativas, pone en evidencia la compleja relación entre la cultura popular y la política en una entidad marcada por la presencia del crimen organizado. Para Puebla y otras regiones con desafíos similares, este episodio subraya la importancia de una planeación y gestión pública que priorice la seguridad, la calidad de vida y la movilidad urbana, sin perder de vista la identidad local y la necesidad de soluciones prácticas que beneficien a la ciudadanía.
