México celebra en el Azteca su primera victoria en un partido inaugural mundialista
Este jueves 11 de junio de 2026, la Selección Mexicana de fútbol logró un hito histórico al ganar por primera vez un partido inaugural de Copa del Mundo, en el marco del Mundial 2026 que se disputa en México, Canadá y Estados Unidos. El encuentro, que abrió el Grupo A, se jugó en el emblemático Estadio Azteca, escenario que vuelve a ser testigo de la pasión futbolística tras 16 años desde la inauguración del Mundial 2010, cuando México y Sudáfrica también se enfrentaron en el partido inicial.
El árbitro brasileño Wilton Sampaio dirigió el partido que enfrentó a México contra Sudáfrica, mientras que Corea del Sur y República Checa completan el grupo y se medirán esta misma noche.
Desde los primeros segundos, el Tri mostró determinación y control del juego, alentado por el “Olé” de la afición que resonó apenas a los 20 segundos. La presión rindió frutos rápidamente: a los 8 minutos, Julián Quiñones abrió el marcador con el primer gol del torneo, tras una floja respuesta del portero sudafricano Williams. México mantuvo el dominio durante la primera mitad, con Quiñones cerca de ampliar la ventaja antes del descanso, aunque el poste evitó el segundo tanto.
La segunda mitad trajo complicaciones para Sudáfrica, que se quedó con diez jugadores tras la expulsión directa de Yaya Sithole por una falta dura sobre Raúl Jiménez. El delantero mexicano, figura del Wolverhampton, anotó de cabeza el 2-0 a los 66 minutos, prácticamente sentenciando el partido en el Azteca.
El VAR intervino a los 82 minutos para sancionar la expulsión de Themba Zwane, dejando a Sudáfrica con nueve hombres. En los minutos finales, César Montes recibió tarjeta roja tras una infracción fuerte, lo que le impedirá jugar el próximo partido del Tri, aunque el equipo mantuvo el control y la ventaja hasta el silbatazo final.
Este triunfo no solo representa un avance en la historia mundialista de México, sino que también refleja la importancia de contar con un equipo sólido y bien preparado en un torneo que, por primera vez, reúne a 48 selecciones en tres países. Para Puebla y el resto del país, esta victoria es un recordatorio de la capacidad mexicana para competir y destacar en escenarios internacionales, un impulso que puede traducirse en mayor cohesión social y orgullo nacional.
En un Mundial que busca integrar y conectar a diversas regiones, el desempeño del Tri en el Azteca ofrece un ejemplo concreto de eficiencia y resultados palpables, elementos que también son necesarios en otros ámbitos como la movilidad urbana y la planeación pública, donde la ciudadanía demanda soluciones prácticas y mejoras visibles en su vida cotidiana.
