Puebla saturada en transporte público; la necesidad de un sistema integrado salta a la vista
La zona metropolitana de Puebla moviliza diariamente cerca de 1.2 millones de viajes en transporte público, según el Plan de Movilidad Urbana de la Zona Metropolitana de Puebla (PMUPU). Sin embargo, más de la mitad de estos traslados dependen de combis y otro 45 por ciento de microbuses, un modelo que especialistas consideran agotado debido a la saturación de rutas, baja capacidad de las unidades y creciente congestión vial.
El diagnóstico del PMUPU revela que las principales dificultades se concentran en rutas duplicadas, cobertura desigual, unidades sobrecargadas y velocidades promedio de apenas 23.4 kilómetros por hora. La mayor presión ocurre entre las 7 y las 8 de la mañana, cuando se registran más de 123 mil viajes en una sola hora, generando embotellamientos y tiempos de traslado prolongados para los usuarios.
Un problema clave es la superposición de rutas en las mismas avenidas, lo que provoca competencia constante por pasajeros y saturación en los ejes viales principales. Mientras algunas zonas cuentan con exceso de transporte, otras comunidades periféricas enfrentan un servicio insuficiente o prácticamente inexistente.
En este contexto, el proyecto del Sistema de Transporte por Cable, conocido como Cablebús, cobra relevancia. A diferencia de las combis y microbuses que comparten espacio con el tráfico vehicular, el Cablebús opera de forma independiente, sin verse afectado por congestionamientos, semáforos o accidentes viales.
El sistema busca conectar los principales polos de empleo, educación y servicios en la capital poblana. Estudios indican que más de 43 mil trabajadores laboran en un radio de 500 metros alrededor de las estaciones proyectadas, con concentraciones significativas en zonas como Parque Juárez (8,400 trabajadores), Centro Integral de Servicios (7,900), Complejo Educativo CENHCH (6,000), Unidad Deportiva (5,000) y Xonaca (3,800).
El trazado responde a un fenómeno identificado en el diagnóstico: cerca del 70 por ciento de los viajes diarios en Puebla tienen como destino el trabajo, lo que subraya la importancia de la movilidad para el acceso a oportunidades económicas.
Especialistas en movilidad destacan que el Cablebús puede contribuir a reducir desigualdades territoriales al acercar a las personas a sus centros laborales, educativos y de servicios, especialmente en una ciudad donde miles de trabajadores invierten varias horas diarias en desplazamientos.
Además de ofrecer tiempos de traslado más predecibles, el sistema podría disminuir la presión sobre corredores viales saturados por cientos de combis y microbuses. Al captar parte de la demanda en horas pico, se espera reducir la cantidad de unidades que compiten por espacio en avenidas estratégicas, mejorando la circulación del transporte público y la movilidad general.
Actualmente, el sistema convencional está integrado por 95 rutas y 69 ramales. El Gobierno estatal planea reorganizarlo en un esquema de 164 rutas únicas para mejorar la conectividad y distribuir mejor la demanda.
El diagnóstico concluye que la dependencia de vehículos de baja capacidad ha llegado a un punto crítico. Con una población metropolitana en crecimiento y corredores viales saturados, Puebla enfrenta la necesidad de incorporar sistemas masivos que permitan mover más personas utilizando menos espacio urbano.
En este escenario, el Cablebús no solo representa una alternativa de transporte, sino una herramienta para reducir tiempos de traslado, descongestionar vialidades y acercar oportunidades laborales y de servicios a miles de poblanos, mejorando así la calidad de vida cotidiana y la movilidad integrada en la ciudad.
