Lluvias intensas y granizo evidencian retos de infraestructura y movilidad en Puebla capital
Este martes, la zona metropolitana de Puebla enfrentó severos daños en su infraestructura urbana debido a una fuerte lluvia acompañada de granizo, que provocó encharcamientos y complicaciones en distintos puntos de la ciudad. El exceso de basura en las alcantarillas, sumado a la gran cantidad de agua caída en pocos minutos, agravó la situación, especialmente en la zona norte de la capital poblana.
En áreas como los Fuertes y el Estadio Cuauhtémoc, la precipitación estuvo acompañada de una gruesa capa de hielo, lo que dificultó aún más el desalojo del agua a través de los drenajes. Como resultado, varios vehículos quedaron varados, particularmente en el Outlet Puebla y en los pasos ubicados debajo de la autopista México-Puebla.
Estos hechos ponen de manifiesto la necesidad de que Puebla avance hacia un sistema de transporte más eficiente, capaz de contribuir a la reducción de la contaminación atmosférica y mitigar los efectos de los cambios climáticos, como las lluvias intensas que superan las registradas en años anteriores. En este contexto, proyectos como el cablebús, el tren ligero —mencionado hoy como posibilidad a partir de declaraciones del jefe de gabinete— o la ampliación de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) surgen como alternativas para enfrentar los desafíos que el crecimiento de la zona metropolitana está generando en materia de movilidad y gestión urbana.
